Jornada de Fortalecimiento de Redes Organizacionales y Puesta en Valor del Patrimonio Cultural, se llevó a cabo el día 24 de junio la inauguración de un Museo Indígena Comunitario, iniciativa que representa un importante aporte a la preservación y difusión de la cultura mapuche huilliche en la Región de Los Ríos.
La actividad contó con el apoyo de la Asociación Nacional Mapuche Newenche y tuvo como principal protagonista a Lili Tripailaf, reconocida cultora indígena y destacada gestora cultural del territorio, cuyo trabajo y compromiso han sido fundamentales para hacer realidad este proyecto comunitario.
Durante años, Lili Tripailaf ha dedicado esfuerzos a la recopilación, conservación y puesta en valor de objetos, relatos y expresiones culturales vinculadas al patrimonio mapuche huilliche. Gracias a esta labor sostenida, logró conformar una importante colección de platería mapuche, tejidos, cestería tradicional, alfarería y registros fotográficos históricos, constituyendo un valioso legado para las nuevas generaciones.
La inauguración del museo constituye un hito para la comunidad y para la Región de Los Ríos, ya que permite contar con un espacio destinado al resguardo de la memoria colectiva, la transmisión de conocimientos ancestrales y el fortalecimiento de la identidad cultural. Los museos comunitarios cumplen un rol fundamental en la protección y valorización del patrimonio local, promoviendo la participación activa de las comunidades en la conservación de su historia y tradiciones.
Durante la jornada también se generaron espacios de encuentro entre organizaciones sociales, culturales e indígenas, fortaleciendo las redes de colaboración y el trabajo conjunto en torno a la protección del patrimonio material e inmaterial de los pueblos originarios.
La Asociación Nacional Mapuche Newenche reconoce y valora el liderazgo de Lili Tripailaf, cuyo ejemplo refleja el compromiso de muchas mujeres indígenas que, desde sus territorios, contribuyen diariamente al fortalecimiento cultural, la preservación de los saberes ancestrales y la construcción de una sociedad que reconoce y respeta la diversidad cultural.
Esta iniciativa deja de manifiesto que el patrimonio cultural vive en las comunidades, en sus memorias, en sus prácticas y en el trabajo de personas como Liliana Tripailaf, quienes dedican su vida a mantener viva la historia y la identidad de su pueblo para las futuras generaciones.









